En San Juan de la Costa hay 158 personas mayores por cada cien niños. En Cochamó, 141.
Son las dos comunas más envejecidas de la Región de Los Lagos, y también dos de las más rurales y difíciles de recorrer. En esos territorios, quien cuida a una persona postrada es casi siempre una mujer de la familia: sin sueldo, sin turno y sin reemplazo.
La Ley 21.805, «Chile Cuida», promulgada en febrero de 2026, reconoce por primera vez que eso es trabajo, y que cuidar y ser cuidado son derechos. Lo que viene ahora es más difícil que aprobarla: hacerla llegar hasta el final del camino.
El promedio esconde lo que importa
El Censo 2024 contó 890.284 habitantes en la región. El 13,4 % tiene 65 años o más; en 1992 era el 6,8 %. En una generación, la proporción se duplicó. Al mismo tiempo, los menores de 14 años cayeron del 30,1 % al 17,7 %.
Con esos números, el índice de envejecimiento regional es de 75,8 personas mayores por cada cien menores de 14 años, todavía por debajo del promedio nacional. Pero ese dato, leído solo, engaña.
Porque adentro de la región conviven realidades que no se parecen. Frente al 75,8 regional, San Juan de la Costa marca 158,1 y Cochamó 141,1: más de una persona mayor por cada niño, y en algunos sectores bastante más. No es casualidad que sean dos comunas rurales, de caminos largos y población dispersa. Donde el trabajo joven emigra, quien se queda envejece, y envejece solo.
Ahí está el problema de fondo: los lugares donde más se necesita un sistema de cuidados son exactamente los más caros y difíciles de atender. Un profesional que en Puerto Montt visita ocho hogares en un día, en la costa de Osorno o en la cordillera de Palena visita dos.
Quiénes cuidan
En todo Chile hay más de 216.000 personas cuidadoras registradas en el sistema, y más de 160.000 ya tienen su credencial. Más del 85 % son mujeres. En la Región de Los Lagos la proporción es todavía más alta: nueve de cada diez usuarias del programa regional son mujeres, según el seremi de Desarrollo Social y Familia, Carlos Seitz Aspée.
La desigualdad se mide en horas: ellas dedican en promedio 3 horas y 27 minutos al día al trabajo de cuidado no remunerado; los hombres, 53 minutos.
Del otro lado del vínculo, la Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia estimó que el 9,8 % de la población adulta del país —casi 1,5 millones de personas— vive en situación de dependencia, y unas 420.000 en dependencia severa.
Qué dice la ley
Chile Cuida crea el Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados y lo instala como cuarto pilar de la protección social, junto a salud, educación y seguridad social. Reconoce el derecho a cuidar, a ser cuidado y a cuidarse, y obliga al Estado a garantizar progresivamente una oferta suficiente. Entre sus beneficiarios incluye a niñas, niños y adolescentes, personas mayores, personas con discapacidad o dependencia funcional, y —la novedad— a las personas cuidadoras, remuneradas o no.
Cómo llega a las islas y a la cordillera
Por dos vías, y ambas se ampliaron este año.
La Red Local de Apoyos y Cuidados pasó en 2026 de 17 a 27 comunas en la región, con 800 millones de pesos adicionales de presupuesto. Se sumaron Chonchi, Fresia, Futaleufú, Hualaihué, Maullín, Puerto Octay, Puerto Varas, Puyehue, San Juan de la Costa y San Pablo. Con la incorporación de Futaleufú, en agosto, la Provincia de Palena —la más aislada de las cuatro— quedó cubierta por completo.
La segunda vía son los Centros Comunitarios de Cuidados: quince centros en catorce comunas, con 850 millones de pesos este año. Los últimos se abrieron en Palena y Purranque, y varios de los anteriores están en localidades pequeñas del archipiélago y de la costa.
Esa es la prueba real del sistema. Un derecho que solo opera en la capital regional no alcanza a ser un derecho.
Lo que el programa ofrece, y por qué eso importa tanto
El programa regional se apoya en tres piezas, según explicó el seremi. Un gestor territorial, que vuelve a conectar a la persona cuidadora con las redes de salud y sociales que fue perdiendo por estar veinticuatro horas al lado de alguien. La atención domiciliaria, que envía a una gestora de cuidados a reemplazarla en la casa. Y la atención especializada, con kinesiólogos y psicólogos.
La segunda de esas piezas es la que cambia una vida. Significa un día libre.
Puede sonar menor. Para quien lleva años sin uno, no lo es.
La mesa donde se sientan las cuidadoras
En octubre de 2025 se constituyó en el Gobierno Regional la Mesa Regional de Cuidados y Cuidadoras, con más de cien asistentes y el acta firmada por representantes de las cuatro provincias: Llanquihue, Chiloé, Osorno y Palena. Es el espacio donde las agrupaciones se sientan con los servicios públicos y los municipios a discutir cómo se aplica la política en el territorio.
El testimonio de esa jornada lo dio Angélica Jofré, de la agrupación Cuidadoras de Calbuco, que valoró contar con un lugar donde sus demandas se hacen visibles.
Esas demandas llevan años siendo las mismas, y son concretas: relevo para poder descansar, atención de salud para quien cuida, transporte cuando la casa queda lejos y, en el fondo de todo, que el trabajo de cuidar se reconozca y se pague.
Por qué faltan tres comunas
De las treinta comunas de la región, veintisiete tienen el programa. Las tres que faltan no quedaron fuera por presupuesto.
Quedaron fuera porque no había catastro. El programa necesita saber cuántas personas cuidadoras hay en la comuna para poder instalarse, y en varias localidades ese registro no existía o estaba muy por debajo de la realidad. El caso que el seremi usa como ejemplo es Puqueldón, en la isla Lemuy: figuraban doce personas cuidadoras catastradas. Después de trabajar el registro con el municipio, aparecieron más de cincuenta.
Las otras cuarenta no habían dejado de cuidar. Simplemente no estaban en ninguna lista.
Eso es lo que separa una ley de un derecho ejercido, y explica mejor que cualquier cifra por qué el municipio importa tanto en este sistema.
Qué pasó en el Congreso
En agosto de 2026 el Congreso despachó una ley que ajusta la puesta en marcha del sistema: traslada la Secretaría de Apoyos y Cuidados a la Subsecretaría de Servicios Sociales, amplía de seis a doce meses el plazo para dictar los reglamentos y permite incorporar nueva oferta programática por resolución exenta en vez de decreto supremo. En Sala hubo aprensiones por el cambio de dependencia y por ese último punto, que inquietaron a las organizaciones; el Ejecutivo respondió que los ajustes surgieron de la propia implementación.
El senador Carlos Ignacio Kuschel votó a favor de esa ley, y también acompañó la ley original en todas sus votaciones finales, incluido el despacho definitivo del 14 de enero de 2026, aprobado por 42 votos contra ninguno. En la discusión en particular, en diciembre de 2025, rechazó cinco normas específicas del articulado.
Su lectura del resultado no es celebratoria:
«Acabamos de aprobar una ley de cuidadores que considera varios aspectos que para mi gusto todavía son insuficientes. Tenemos que partir por cuidarnos nosotros mismos: tener una cultura del autocuidado, una cultura de prevención y una cultura de ayuda a las personas discapacitadas, con problemas de movilidad y con las personas postradas. Y esas están aumentando.»
Senador Carlos Ignacio Kuschel, Radio Sago, Osorno, 28 de agosto de 2026
Semanas antes, en televisión, había puesto el acento en el territorio:
«Me acuerdo en Palena: gente postrada que vive sola. Los municipios van a visitar a las personas, les cocinan para dos o tres días. Y esto es en el campo, lugares muy alejados y sin camino, donde las personas tienen que caminar dos o tres horas para llegar a una casa que está en la punta del cerro.»
Senador Carlos Ignacio Kuschel, Profundidad de Campos, TV Senado, 12 de agosto de 2026
En esa misma entrevista dejó una definición que cruza gobiernos: «esta es una cosa de Estado: tenemos que atender a las personas mayores».
El plazo ampliado significa que los reglamentos —donde se define quién accede, con qué criterios y con cuánto financiamiento— deben dictarse dentro de los próximos doce meses. Para una región con veintisiete comunas ya incorporadas, con localidades a las que se llega en barcaza o a pie, y con comunas donde hay más viejos que niños, el desafío ya no es el reconocimiento. Es que el sistema llegue hasta la última casa del camino.
Fuentes
- Ley 21.805, «Chile Cuida», promulgada el 9 de febrero de 2026. Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
- Senado de Chile: despacho del proyecto que optimiza la implementación del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados (11 de agosto de 2026) y registro de votaciones, boletines 16905-31 y 18431-31.
- Censo 2024, Instituto Nacional de Estadísticas: resultados de la Región de Los Lagos.
- Encuesta Nacional de Discapacidad y Dependencia (ENDIDE).
- Subdere: constitución de la Mesa Regional de Cuidados y Cuidadoras de Los Lagos, octubre de 2025.
- Ministerio de Desarrollo Social y Familia: incorporación de Futaleufú a la Red Local de Apoyos y Cuidados, 6 de agosto de 2026.
- Declaraciones del seremi de Desarrollo Social y Familia de Los Lagos, Carlos Seitz Aspée, en Radio Sago (Osorno), 28 de agosto de 2026.
- Profundidad de Campos, TV Senado, 12 de agosto de 2026.

