Aranceles al salmón: quién paga realmente el 12,5% y qué se juega la Región de Los Lagos


El senador Carlos Ignacio Kuschel sentado a la mesa de una sesión de comisión, con micrófono, frente a otros asistentes.

La Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado, que preside el senador Carlos Ignacio Kuschel, dedicó una sesión especial al alza del arancel de Estados Unidos al salmón chileno, del 10% al 12,5%. En la mesa estuvieron las tres partes que viven la medida desde lugares distintos: la Cancillería, que negocia; la industria, que exporta; y los trabajadores, que son quienes finalmente absorben lo que la cadena no alcanza a trasladar.

  • 12,5%Arancel del salmón chilenolo que paga hoy al entrar a Estados Unidos
  • 27,5%Hasta cuánto puede pagar Noruegano tiene tratado con Estados Unidos
  • 45%Del salmón que importa Estados Unidosviene de Chile
  • 60%De quienes trabajan en las plantasson mujeres, muchas jefas de hogar

Qué subió, exactamente

Hasta el 24 de julio regía una sobretasa del 10%, aplicada bajo la Sección 122 de la ley de comercio estadounidense, de carácter transitorio. El 23 de julio Estados Unidos anunció una nueva sobretasa, de entre 10% y 12,5%, para sesenta economías, esta vez en el marco de una investigación bajo la Sección 301, referida a los mecanismos para impedir el ingreso de bienes producidos con trabajo forzoso. Rige desde el 24 de julio.

De esas sesenta economías, diecinueve quedaron en 10% por contar con un mecanismo legal o un acuerdo recíproco —entre ellas Argentina, Ecuador, El Salvador y Guatemala— y cuarenta y una quedaron en 12,5%, incluidas Israel, Australia, Corea y los Emiratos. Chile está en ese segundo grupo.

El contexto ayuda a entender el momento. En febrero de 2026 la Corte Suprema de Estados Unidos declaró ilegal la principal vía que la Casa Blanca había usado para imponer aranceles, y el gobierno estadounidense se reordenó apoyándose en otras normas, entre ellas la Sección 301. El resultado, para el salmón chileno, es este 12,5%.

Por qué un arancel lo pagan los dos lados

Ingeniero comercial y profesor de macroeconomía antes de llegar al Congreso, el senador Kuschel ofreció ante la comisión una lectura de economista. Un arancel, recordó, no lo paga solo el país exportador: según la elasticidad de la oferta y la demanda, el costo se reparte entre quien produce y quien consume, porque al encarecer el producto se comercia una cantidad menor. Se produce menos salmón de este lado y se consume menos salmón del otro, en el mercado estadounidense. Esa contracción, explicó, deja una pérdida de bienestar para ambos.

Su conclusión fue más una constancia que una consigna: cuesta entender que se levante una barrera de este tipo entre países que, además, tienen un tratado de libre comercio vigente. Lo planteó, subrayó, en su calidad de presidente de la comisión. Sus intervenciones en Sala y comisión están en el registro público del sitio.

La sesión escuchó después a las tres partes convocadas, en este orden.

La Cancillería: qué se negocia

La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, detalló el alcance real de la medida. Según expuso, el 53,6% del valor exportado por Chile a Estados Unidos quedó excluido de la sobretasa —cobre, litio, plata y oro— y un 40,3% quedó afecto al 12,5%: ahí están el salmón, las uvas y los arándanos.

El peso del mercado estadounidense quedó dimensionado con dos datos. Pesca y acuicultura representan el 18% de las exportaciones chilenas a ese país, y uno de cada tres dólares de exportación pesquera chilena va a Estados Unidos. En salmónidos, Chile provee el 45% de lo que Estados Unidos importa: 63% de los filetes frescos y 53% de los congelados.

Y ahí aparece la ventaja que deja el tratado. Noruega también quedó en 12,5%, pero no tiene acuerdo comercial con Estados Unidos, de modo que esa sobretasa se suma a su arancel base —de entre 3% y 15%— y puede llegar hasta 27,5%. Chile parte de cero y paga solo el 12,5%. La subsecretaria recordó, además, que desde la entrada en vigor del tratado las exportaciones chilenas a Estados Unidos pasaron de 698 millones de dólares a cerca de 3.000 millones en 2025.

La industria: qué cuesta

Por SalmonChile expuso su presidente, Patricio Melero —exministro del Trabajo y exdiputado que presidió la Comisión de Pesca de la Cámara—, acompañado del gerente general del gremio, Tomás Monje. En 2025 el salmón exportado a Estados Unidos superó los 2.600 millones de dólares, cerca del 40% de todo el salmón que Chile vende al mundo. Estados Unidos importa alrededor del 80% del salmón que consume, porque su producción propia se limita al salmón de Alaska durante unos tres meses al año.

Melero puso sobre la mesa un argumento que suele perderse en el debate: el comercio va en las dos direcciones. La industria chilena importa desde Estados Unidos genética, alimento —que representa cerca de la mitad del costo de producción—, fármacos y tecnología, todo con arancel cero gracias al mismo tratado. Y nueve empresas chilenas junto a treinta y ocho proveedores mantienen once oficinas y plantas en territorio estadounidense, con del orden de 1.200 empleos allá, en Los Ángeles, Texas y Florida.

La petición del gremio fue concreta: excluir el salmón de la sobretasa, como Estados Unidos ya excluyó, por ejemplo, la tilapia de Brasil. Sus argumentos: no existe un sustituto doméstico que reemplace el volumen chileno, y el arancel encarece una proteína saludable.

Los trabajadores: quién termina pagando

La tercera exposición fue la de la Multisindical de Trabajadores del Salmón, Ramas Afines y Pesquerías, y fue la que cambió el registro de la sesión. Expusieron su presidente, Alejandro Santibáñez, y la secretaria general, Miriam Chávez, quien además preside el sindicato N°3 de AquaChile en Calbuco y RedMusa, la red que impulsa la voz de las mujeres en la salmonicultura. Desde Aysén intervino Abraham Awad, dirigente del sindicato de Mowi.

Los dirigentes rechazaron de plano las acusaciones de trabajo forzoso que están en el origen de la investigación estadounidense —atribuidas en la sesión a denuncias de las fundaciones Libera y Ecoceanos— y pidieron transparentar el financiamiento de esas organizaciones. Pero su preocupación de fondo no era reputacional.

Lo que describieron es una cadena. Un arancel más alto encarece la producción; al reducirse la competitividad, la presión baja por toda la línea: negociaciones colectivas más difíciles, menos bonos de producción, riesgo de desvinculaciones y más presión por automatizar procesos. En regiones aisladas y de alto costo de vida, donde la alternativa laboral suele ser el sector público, esa incertidumbre pesa el doble. Awad lo graficó con un dato logístico: sacar el salmón de Aysén ya es caro y muchas veces se hace por carretera hacia Argentina, porque el aeropuerto no está habilitado para ese tipo de carga.

Ese punto explica por qué la composición de la fuerza de trabajo importa aquí más que en otras industrias. Más del 60% de quienes trabajan en las plantas de proceso son mujeres, muchas de ellas jefas de hogar, y en comunas donde la planta es el principal empleador formal. Una pérdida de competitividad no se reparte de manera pareja: se concentra en el tramo de la cadena con menos capacidad de absorberla.

Los trabajadores pidieron dos cosas. Primero, que su voz se incorpore a la negociación bilateral con Estados Unidos, del mismo modo en que se escucha a la Cancillería y a los gremios. Y segundo, dar urgencia a la llamada mesa del buzo, la instancia de seguridad laboral abierta a raíz de accidentes fatales en la actividad. La industria señaló ante la comisión que está impulsando esa mesa junto a los trabajadores.

En la mesa hubo tres voces y una sola cadena: lo que empieza como un punto y medio de arancel en una aduana de Estados Unidos termina discutiéndose en la negociación colectiva de una planta de Calbuco.

Qué acordó la comisión

La sesión fue informativa y no hubo votación, pero sí acuerdos. La comisión resolvió consultar formalmente si existen acciones legales dentro de Chile frente a las denuncias que originaron la investigación estadounidense, a petición del senador Iván Flores. Acordó también enviar una nota a la Comisión de Gobierno del Senado pidiendo urgencia para el proyecto que transparenta el financiamiento de las organizaciones no gubernamentales, de autoría del senador Miguel Ángel Calisto.

Se acordó además invitar a la Ministra de Medio Ambiente y al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas para revisar los convenios firmados con organizaciones no gubernamentales, oficiar a la Subsecretaría de Pesca por los daños del temporal en la Región de Atacama, y citar a CONFEPACH y FIPASUR a una próxima sesión para tratar seguridad, pesca ilegal y centolla.

Qué viene ahora

El camino que se trazó es la negociación bilateral, producto por producto, para que el salmón quede excluido de la sobretasa. La comisión seguirá el proceso en las próximas semanas.

Fuente: sesión especial de la Comisión de Intereses Marítimos, Pesca y Acuicultura del Senado, 5 de agosto de 2026. Las cifras de comercio exterior corresponden a la presentación de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales; las de la industria, a la presentación de SalmonChile.