El Senado está reformando la ley que regula el agua potable rural. La Comisión de Recursos Hídricos —que integra el senador Carlos Ignacio Kuschel— revisa en detalle las indicaciones al proyecto. No es un tema menor para la Región de Los Lagos: 272 sistemas de agua potable rural abastecen a más de 213 mil personas, buena parte de la vida en el campo y en las islas depende de ellos.
Qué es la reforma al agua potable rural
La Ley N° 20.998, vigente desde 2017, creó el régimen de los Servicios Sanitarios Rurales (SSR), el nombre legal de lo que por décadas se conoció como comités y cooperativas de Agua Potable Rural (APR). Es el sistema que lleva agua potable a los sectores rurales donde no llega una empresa sanitaria: cientos de organizaciones comunitarias que administran su propia agua, sin fines de lucro.
El proyecto en discusión (boletín 17.877-33), ingresado por mensaje del Ejecutivo, busca modernizar y fortalecer ese régimen: consolidar su carácter comunitario y sin fines de lucro y asegurar condiciones de equidad, eficiencia y sostenibilidad. El Senado lo aprobó en general por 42 votos contra 3 y lo devolvió a la Comisión de Recursos Hídricos —y a la de Hacienda— para su estudio en particular, la etapa en que se revisan una a una las indicaciones.
Qué está en juego
En las audiencias, las federaciones nacionales de agua potable rural valoraron en general la iniciativa, pero presentaron un pronunciamiento en contra de varias de las indicaciones del Ejecutivo. Entre los puntos sensibles está el resguardo del carácter comunitario de los servicios y, en lo simbólico pero no menor, la petición de mantener el nombre histórico «APR». A las indicaciones del Ejecutivo se suman indicaciones de los propios senadores. Ese es el debate que la comisión debe resolver antes de que el proyecto vuelva a la Sala.
Por qué le importa a Los Lagos
En la Región de Los Lagos hay 272 sistemas de agua potable rural que abastecen a 213.971 personas (MOP/DOH, 2024). En un territorio de comunas dispersas, penínsulas e islas, el agua rural no es un servicio más: es la diferencia entre poder vivir o no en muchos sectores. Por eso la letra chica de esta reforma —quién administra, con qué apoyo técnico, bajo qué reglas— se siente aquí con especial fuerza.
Agua y luz: por qué un corte deja sin agua al campo
Hay un dato que conecta esta reforma con el otro gran problema de la región. En la sesión del 5 de agosto, la autoridad informó que, a nivel nacional, la principal causa de que los sistemas rurales se queden sin agua durante las emergencias es la interrupción del suministro eléctrico: sin luz, las bombas se detienen, y muchos sistemas no tienen generador de respaldo. En una región donde las cuentas de la luz suben más que en el resto del país y los cortes son frecuentes, agua y energía son el mismo problema visto desde dos lados.
Sin agua potable rural no hay vida en el campo: por eso la letra chica de esta reforma se juega, sobre todo, lejos de las ciudades.
Qué viene
La Comisión de Recursos Hídricos continuará el estudio en particular del proyecto y la votación de las indicaciones. Recién entonces la reforma volverá a la Sala. Iremos informando cada paso, porque es una de las leyes con impacto más directo y cotidiano para la Región de Los Lagos.
Fuentes: Ley N° 20.998 y proyecto boletín 17.877-33 (Biblioteca del Congreso Nacional y Senado); Comisión de Recursos Hídricos, Desertificación y Sequía, sesión del 5 de agosto de 2026; Ministerio de Obras Públicas / Dirección de Obras Hidráulicas (programa de Agua Potable Rural, 2024). Verificado el 8 de agosto de 2026.

