Los Lagos: la región donde menos trabajan las personas mayores


Manos de una persona mayor amasando sobre una mesa de madera, junto a una cocina a leña, con papas, choritos, almejas y carne: ingredientes de la cocina tradicional de Chiloé.

Después de la edad legal de jubilación, solo el 17 % de las personas mayores de la Región de Los Lagos sigue ocupada. Es la tasa más baja del país. En Aysén, la más alta, llega al 41 %.

El dato viene del reporte N° 32 del Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, que analizó la Encuesta Nacional de Empleo entre 2010 y 2023. Y deja abierta una pregunta más útil que la cifra: en qué trabajaron estas personas toda su vida, y si hay espacio para que sigan aportando ahí.

Una región que envejece rápido

El Censo 2024 contó 890.284 habitantes en Los Lagos, y el 13,4 % tiene 65 años o más. En 1992 era el 6,8 %: la proporción se duplicó en treinta años. En algunas comunas el cambio es mayor: por cada cien niños hay 158 personas mayores en San Juan de la Costa y 141 en Cochamó.

En qué trabajaron

La generación que hoy tiene más de sesenta años en esta región hizo su vida laboral en el campo, en el mar y en los oficios.

Los Lagos produce cerca de la mitad de la leche del país, y la agricultura sigue siendo una de sus principales fuentes de empleo: 48.640 personas ocupadas en 2025, el 11,9 % del total regional. La agricultura familiar campesina, además, ya es una actividad de personas mayores: entre los más de 21 mil usuarios que atiende INDAP en la región, la edad promedio es 58 años y solo el 7,4 % tiene menos de 35.

A eso se suman los oficios tradicionales. La carpintería de ribera —la construcción artesanal de embarcaciones de madera en Chiloé y el litoral— tiene cultores reconocidos como Tesoros Humanos Vivos desde 2014, y el oficio fue inscrito como patrimonio cultural inmaterial en 2020.

El problema no es solo cuántos siguen trabajando, sino cómo. El reporte del Observatorio muestra que la informalidad crece con la edad: 34 % entre los 60 y los 64 años, 53 % después de los 65 y 63 % sobre los 70. Y describe a quienes trabajan informalmente tras la jubilación como, en su mayoría, mujeres, de nivel educativo medio-bajo y de zonas rurales. En las mujeres la caída es abrupta: el 69 % de las ocupadas entre 55 y 59 años tiene empleo formal; sobre los 70, solo el 36 %.

No es casual. Después del trabajo doméstico, los sectores con más informalidad de la región son la agricultura y la pesca, seguidos por la construcción y el comercio: los mismos donde se formó esta generación.

¿Hay espacio para seguir aportando?

En al menos tres lugares, sí.

La lechería necesita gente. En el primer semestre de 2026, el 40 % del panel de productores del Observatorio Lácteo Nacional señaló la mano de obra como su principal factor limitante, y según Fedeleche entre el 2 y el 3 % de los productores abandona la actividad cada año. No todo trabajo lechero sirve a cualquier edad —el ordeño es exigente—, pero la experiencia en manejo de predios, sanidad animal o en formar a trabajadores nuevos es precisamente lo que falta.

El turismo rural vive de lo que ellos saben. Chiloé es el territorio con más servicios de turismo rural del país, y ya en 2023 INDAP apoyaba 467 emprendimientos en la isla. A nivel nacional, el 63,5 % de quienes emprenden en turismo rural con apoyo de INDAP son mujeres. Cocina tradicional, alojamiento, artesanía: actividades donde el conocimiento local pesa más que la fuerza física, y donde el perfil de quien emprende coincide con el de quien hoy queda fuera del empleo formal.

Los oficios necesitan maestros. La carpintería de ribera se aprendió siempre en la práctica, de maestro a aprendiz, y su continuidad se ha visto amenazada por la falta de un espacio formal donde enseñarla. Ahí la persona mayor no es mano de obra de reemplazo: es la única que puede enseñar.

Por qué las herramientas no llegan

Los instrumentos existen, pero están pensados para otro tipo de trabajador.

El Subsidio Unificado al Empleo, aprobado en marzo de 2026, prioriza a las personas mayores de entre 55 y 65 años. Llega hasta los 65, la edad legal de jubilación de los hombres. Desde ahí en adelante, justo donde Los Lagos marca la tasa más baja del país, ese instrumento ya no aplica.

El programa Experiencia Mayor del SENCE subsidia la contratación de personas de 50 años o más: el 60 % del ingreso mínimo durante seis meses, el 20 % los seis siguientes, y hasta 400 mil pesos para capacitación. Pero exige que quien contrate sea una empresa de primera categoría con al menos un trabajador. No alcanza al pequeño productor, al pescador ni a la artesana que trabajan por cuenta propia, que es donde está buena parte de la población mayor de esta región.

Y un temor que conviene despejar: trabajar no hace perder la Pensión Garantizada Universal, y quien ya cumplió la edad de jubilación y trabaja con contrato no está obligado a seguir cotizando para su pensión; solo paga salud.

Qué se ha planteado

En la Comisión de Economía del Senado del 22 de septiembre de 2026, el senador Carlos Ignacio Kuschel planteó que a una persona de 70 años se le exigen trámites que demoran diez o quince años, cuando no alcanzará a ver el resultado, y que por eso muchas se retiran sin horizonte para trabajar. En la misma sesión insistió en capacitar con pertinencia, para los trabajos que existen.

No era la primera vez. En la Sala ya había señalado que en la región «las mujeres, los jóvenes y las personas mayores» pueden trabajar solamente en la jornada de la mañana, porque en las de tarde y noche «está prácticamente prohibido, por la inseguridad de todo tipo que existe en nuestras ciudades».

Plazos, seguridad y capacitación: ninguno de los tres obstáculos se resuelve con más presupuesto.

Lo que todavía no está medido

El reporte entrega la fotografía, pero no explica por qué Los Lagos marca la tasa más baja del país. Tampoco hay un desglose público de en qué sectores trabajan hoy los mayores de 65 en la región, ni de cuántos quisieran hacerlo y no encuentran cómo. Sin ese dato, cualquier política es a ciegas.

Esa información existe en la Encuesta Nacional de Empleo. Vale la pena pedirla.

Fuentes: Observatorio del Envejecimiento UC-Confuturo, reporte N° 32 (octubre de 2024). INE, Censo 2024 y boletín de empleo regional 2025. INDAP, Plan Regional de Sostenibilidad Los Lagos (2025). Observatorio Lácteo Nacional (2026) y Fedeleche. Subsecretaría de Turismo, Plan Turismo en Territorios Rurales (2025). Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, SIGPA. SENCE. Superintendencia de Pensiones. Comisión de Economía del Senado, sesión 23000, 22 de septiembre de 2026. Verificado el 28 de septiembre de 2026.